Este espacio fue creado para promover el bienestar laboral mediante la prevención de la violencia y la discriminación por motivos de género y diversidad, al tiempo que busca fomentar el acceso equitativo a derechos y oportunidades para todos los agentes que integran la institución.
Recientemente, se formalizó la creación del Comité de Género, Diversidades y Equidad del CONICET NOA Sur, como un nuevo espacio institucional destinado a promover el bienestar laboral mediante la prevención de la violencia y la discriminación por motivos de género y diversidad, al tiempo que busca fomentar el acceso equitativo a derechos y oportunidades para los trabajadores y las trabajadoras que integran el organismo en sus tres provincias de cobertura: Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca.
Conformado por investigadores e investigadoras, becarios y becarias, y por representantes de la Carrera de Personal de Apoyo (CPA) y de las áreas administrativas de la institución, dicho comité empezó funcionar como área de referencia para la atención y el asesoramiento en la temática a los 23 institutos de la región. En este contexto, se realizó la primera reunión formal con la participación -en formato híbrido, es decir, con asistencia presencial y en otros casos virtual– de 17 de los nuevos veinte representantes que integran actualmente el espacio. Durante el encuentro inaugural se designó a la Coordinadora General del Comité y, asimismo, fue elegida una coordinadora alterna por cada una de las tres provincias con el objetivo de garantizar una representación territorial equilibrada y una articulación efectiva en toda la región.
María José Lorenzo Pisarello, investigadora del Centro de Referencia para Lactobacilos (CERELA, CONICET-FML-FECIC), explicó que en la apertura se hizo una síntesis del trabajo realizado en los últimos tres años, y luego se expusieron las perspectivas, expectativas e iniciativas que se esperan cumplir como equipo de cara al futuro. “Este primer abordaje fue muy provechoso por el alto nivel de concurrencia, pero sobre todo por la enorme predisposición para formar parte del espacio; con muchas ganas de hacer, aprender y comprometerse para mejorar la institución en la que estamos trabajando”, señaló.
Para la flamante Coordinadora del Comité, el factor común durante la reunión fue el hecho de que todos los miembros expresaran la voluntad de generar acciones que conviertan los espacios de trabajo en lugares más saludables, en donde se tengan en cuenta las divergencias en diversas dimensiones -género, etnia, clase, discapacidad, edad, identidad, orientación sexual, entre otras- en búsqueda de convertirlos en entornos más inclusivos.
Por último, Lorenzo Pisarello remarcó: “Como tarea principal nos propusimos armar a la brevedad un plan de acción concreto, y comenzar a promover políticas institucionales, en simultáneo con actividades que abarquen el diagnóstico, la promoción de la participación en todos los niveles de grupos que pudieran estar en situación de vulnerabilidad, y la prevención mediante campañas de sensibilización y capacitación sobre bienestar laboral, prevención de la violencia y discriminación por motivos de género y diversidad.





